Soy libre. O por lo menos eso pienso. ¿Cuando descubrí que era libre? A los veinte años, estaba caminando solo por las calles de los suburbios de Santiago.
Con mi lengua había aprendido a decirle, TE QUIERO. Y lo estaba disfrutando.
De tres formas distintas, en tres lenguajes se lo decía. Yo solo recibía ternura.
Trajo llanto. LLanto de amor que purifica. ¿ Donde estabas? ¡Que hace tanto que te esperaba!
No sabía amarte. Me amaste. Fui distinto. Fugazmente comprendí lo que es ser libre.
Porque fuí amado. Sanamente. Completamente. Purificado. Supe entonces de libertad.
No es fácil este camino transitarlo. Supe entonces que la libertad es camino.
Y el camino. se hace andando.
Que feliz es ser libre. Que difícil mantenerlo. pero sí siendo el dueño de mis actos.
De los buenos, de los malos. Me ayudaste. Dos años antes me trajiste la amada de mis sueños.
Mi destino no fué vano. Seguí sabiendo para que vivo. Ser libre es el camino, para cumplir mi destino, la misión que amo.
Que linda forma de enseñarmelo tuviste. Con Rosita preciosa me lo enseñaste.
Me cautivaste AMIGO. A través de una mujer lo hiciste. Porque TU eres AMOR, y amor me diste.
Y así me hiciste libre. AMIGO
No termina en mí ser libre. Me dás un corazón compasivo. En la miseria de los que son cercanos, siento el dolor divino. Quiero transitar con los dolientes, con los despreciados, ese camino de amor sano, que descubrí un día de marzo.
Espero morir así. Amando, hasta la muerte y de pie, hasta que duela.
Como Neruda. Como los 300 espartanos. Que inspiraron mis sueños de chico, y de grande me dan la mano a través de otros 300 hermanos, amigos, humanos. Para construir una patria mejor, más justa, en donde podamos resistir a los 100.000 persas que vienen desolando. Barriendo todo lo que amo, como la Grecia amada de esos trescientos espartanos. Sólo le pido al destino, que vengan de a trescientos para que los podamos detener y proteger a los que amamos a los débiles y desamparados.
Que pueda morir como he vivido. luchando por un mundo mejor.más humano.rodeado de otros seres que he aprendido a valorarlos
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